No creo en la belleza de escaparate. Creo en la belleza que nace de la coherencia entre lo que piensas, sientes y haces.
Mis manos y mi intuición son mi carta de presentación.
La escucha y la observación profunda, el secreto de mis diagnósticos.
25 años de experiencia y cientos de casos de éxito avalan mi forma de entender y fusionar la estética consciente con la kinesiología, yoga facial y la sabiduría de rituales ancestrales.
Cada protocolo es irrepetible.
Cada sesión, un viaje de regreso a ti.
Atraviesa el espejo.
Te espero al otro lado.
No utilizo máquinas.
Escucho tu cuerpo.
Combino diferentes tipos de tests y una observación atenta para valorar aquello que muchas
veces se manifiesta como un problema localizado, pero tiene raíces más profundas.
A través de este enfoque analítico, identifico desequilibrios en:
El pH y la hidratación de la piel.
El nivel de sensibilidad cutánea y su capacidad de recuperación.
El sistema nervioso, musculoesquelético y neuromuscular, los sistemas circulatorio, linfático y respiratorio.
Tus hábitos alimenticios, clave para el equilibrio interno.
Esta escucha profunda del cuerpo me permite trazar un mapa claro y preciso de tu estado físico,
interno y emocional.
Con toda esta información, diseño un protocolo personalizado y evolutivo.
Una hoja de ruta que
combina ciencia, intuición y cuidado consciente para acompañarte en el proceso y alcanzar los objetivos marcados.
Lo que mis clientes dicen de mí