Descubrí mi vocación a los 21 años, tras una catarsis emocional, y al terminar en un trabajo que me ayudó a posicionarme en la casilla de salida.
Desorientada y muy sensible, mi cabeza deambulaba entre ensoñaciones perturbadoras… hasta que una voz sabia y conocedora de lo oculto me contó lo que me pasaba y me enseñó cómo enfocar toda mi energía para ayudar también a los demás.
«Tus manos —dijo— tienes que utilizarlas para cuidar, para sanar; así tus pesadillas desaparecerán.»
Los inicios
Comencé este camino en 1996, formándome en técnicas de masaje y estética naturista.
Desde entonces no he dejado de estudiar ni un solo año, combinando siempre la formación con el trabajo.
Durante este tiempo he tenido el privilegio de cuidar a cientos de personas, ayudándolas no solo a verse mejor, sino a sentirse bien en su piel, a escucharse y a quererse.
Cuando me comentan sus avances, me siento orgullosa de su compromiso.
Porque sí, vosotras tenéis que poner de vuestra parte.
Aunque yo cumpla con el 100% de mi trabajo, no hay resultado completo si tú no te implicas al máximo con los “deberes” que te propongo.
Así se consigue el éxito total y el mejor resultado… y las cosquillitas de mi vanidad se activan.
El mundo está cambiando.
Las conciencias cuestionan cómo han estado tanto tiempo desconectadas del cuerpo y del entorno, cómo han sido engañadas con promesas absurdas e intoxicadas con productos aparentemente inocuos.
Ahora somos muchos mirando en la misma dirección y ya no me siento tan cuestionada.
He recorrido gran parte de mi camino profesional, he superado miedos, resistencias y críticas…
Pero también he atesorado muchas satisfacciones, elogios y momentos de auténtica felicidad.
Desde la humildad reconozco que cada día aprendo de vosotras y disfruto encontrando
nuevos estudios y maneras de ampliar mi conocimiento.
El reconocimiento entre quienes vibramos en la misma frecuencia es reconfortante y esperanzador.
Si quieres conocerme y empezar a cambiar la manera de verte, sentirte y cuidarte, estoy a tu disposición.
Buscaremos la forma más cómoda de trabajar juntas en tu bien-estar, en tu auténtico-ser.
El encuentro ya ha sucedido. La decisión de actuar es tuya.
Estoy a un clic de ti.